Velmon

Entrega a domicilio en tu casa 100% segura

¡Haz tu pedido ahora!

3180080196

Tradición que nutre, sabor que conquista

En Velmon creamos alimentos que cuentan historias, preparados con dedicación, ingredientes de calidad y el cariño de lo hecho en casa. Cada producto está inspirado en la tradición y pensado para brindar momentos auténticos, donde el sabor y el amor se sienten en cada bocado.

Km 100 – Vía Bogotá → Tunja

Copyright © 2026 Velmon. Todos los derechos reservados.

Arepa boyacense: el sabor que cuenta la historia de Boyacá

En las montañas frías del altiplano boyacense, donde el amanecer huele a leña y a campo, hay un alimento que no solo alimenta el cuerpo, sino también la memoria: la arepa boyacense.

Más que una receta, es una tradición viva que ha cruzado generaciones, llevando consigo la historia de los pueblos que sembraron maíz, amasaron con sus manos y cocinaron al calor del fogón.

 

Un origen que nace del maíz y la tierra

La historia de la arepa boyacense comienza mucho antes de la llegada de los españoles. Los pueblos indígenas que habitaron estas tierras ya cultivaban el maíz, considerado un alimento sagrado y base de su alimentación diaria.


Con este ingrediente preparaban tortas sencillas que cocinaban sobre piedras calientes, dando origen a las primeras versiones de lo que hoy conocemos como arepa.
Con el paso del tiempo, y tras la llegada de los colonizadores, la receta evolucionó. Se incorporaron productos como la leche, el trigo y la panela, dando lugar a una preparación más rica y compleja.


Así nació la arepa boyacense: una mezcla de culturas, sabores y saberes.



Ventaquemada: la cuna de una tradición

Si hay un lugar donde esta historia se hace tangible, es en Ventaquemada. Este municipio, conocido como la puerta de entrada a Boyacá, es reconocido como uno de los principales referentes de la arepa boyacense.

Allí, a la orilla de la carretera, el aroma de arepas recién hechas acompaña a viajeros y locales. Cada una cuenta una historia de campo, de trabajo y de familia.

No es casualidad: en este territorio, la arepa no es solo comida… es identidad.

Una mezcla de sabores que la hace única

Lo que hace especial a la arepa boyacense es su equilibrio perfecto. No es completamente dulce ni completamente salada: es ambas cosas a la vez.

El queso campesino se funde en su interior, mientras la panela o el azúcar le aporta un toque suave que despierta el paladar. Por fuera, la corteza es dorada y crujiente; por dentro, suave y esponjosa.

Cada bocado es simple, pero profundo; cotidiano, pero inolvidable.

El arte de hacer una arepa boyacense

Detrás de cada arepa hay un proceso que mezcla técnica y tradición.

Primero, se prepara la masa con harina de maíz —que antes se obtenía moliendo el grano a mano— junto con harina de trigo, leche, mantequilla, sal y panela o azúcar. Luego viene el amasado, un momento clave donde la textura cobra vida.

Después, la masa se divide, se rellena con queso y se moldea con las manos hasta formar su característica forma circular y gruesa.

Pero quizás el paso más especial es la cocción.

Antiguamente, las arepas se cocinaban sobre piedras calientes o en fogones de leña, lo que les daba un sabor ahumado inconfundible.

Hoy, muchas se preparan en planchas o sartén, pero el secreto sigue siendo el mismo: paciencia, calor y tradición.

De lo ancestral a lo moderno

Aunque los métodos han cambiado con el tiempo, la esencia permanece intacta.

Antes, todo era más artesanal:
el maíz se trillaba, la masa se hacía a mano y el fuego era de leña.

Hoy, la harina precocida y los equipos modernos facilitan el proceso, pero no reemplazan la importancia del saber tradicional.

La arepa boyacense ha sabido adaptarse sin perder su alma.

Un patrimonio que se vive todos los días

En Boyacá, la arepa no es un lujo ni una ocasión especial: es parte de la vida diaria.

Acompaña el desayuno con chocolate caliente, aparece en las meriendas y reúne a las familias alrededor de la mesa.

Es un recordatorio constante de lo simple, de lo esencial, de lo propio.

Velmon: tradición que evoluciona sin perder su esencia

Hablar de la arepa boyacense es hablar del campo, del maíz, del fuego lento y de las manos que trabajan con paciencia.

Es entender que, a veces, las historias más grandes no están en los libros… sino en algo tan sencillo como una arepa caliente recién salida del fogón.

Hoy, esa tradición sigue viva gracias a quienes han decidido preservarla y proyectarla hacia el futuro. Es el caso de Velmon Colombia, una empresa que durante más de 40 años ha mantenido el legado de la arepa como parte fundamental de nuestra cultura.

Desde su experiencia, Velmon continúa elaborando productos que conectan con esa esencia boyacense:

  • Las tradicionales arepas de maíz
  • Las auténticas arepas de mazorca
  • Y opciones más innovadoras como sus arepas integrales, donde el dulzor natural proviene del banano

Cada producto es una muestra de cómo la tradición puede evolucionar sin perder su raíz, llevando el sabor del campo a nuevas generaciones y nuevos momentos de consumo.

Porque al final, más que un alimento, la arepa sigue siendo eso que nos une: historia, sabor y orgullo por lo nuestro.

1 Comment

  1. Sabor de mi tierra Boyacense.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Shopping cart close